Dieta mediterránea

Recomendada para pacientes con cáncer o con dolor crónico no oncológico.

Consumo abundante de frutas frescas y verduras, por su gran disponibilidad y variedad. Lo que supone un importante aporte de vitaminas C, E, antioxidantes, minerales y fibra .

Bajo consumo en carne roja, se recomiendan carnes magras y jóvenes. Esto supone un menor aporte de grasas saturadas en esta dieta.

 

Legumbres, que poseen un alto contenido en fibra y proteínas y bajo contenido en grasas.

 

Alto consumo de pescado, siendo éste en gran medida azul. Lo que indica un alto contenido de grasas poliinsaturadas y calcio en la dieta.

 

Alto consumo de aves, que contienen poca grasa y se ha visto que la ingesta de esta carne no está relacionada con el riesgo de cáncer.

 

Cocinar con aceite de oliva, que proporcionan grasas monoinsaturadas y vitamina E.

 

Aporte importante de cereales y carbohidratos, con bajo consumo en azúcares simples.